domingo, 24 de junio de 2012

RETROCESO EN PARAGUAY


Escrito por Claudio Diz

¿Toma y posesión de tierras a sangre y fuego?
¿Campesinos francotiradores con modernos armamentos?
¿Se trata de un nuevo movimiento guerrillero en Paraguay o hay agentes extranjeros infiltrados en las organizaciones de campesinos?
¿El pueblo de Mariscal Estigarribia significa algo?
Estas y otras preguntas debemos preguntarnos para entender mejor la destitución del presidente Fernando Lugo en Paraguay, tras un golpe de Estado parlamentario muy bien planeado de antemano.


 Mariscal Estigarribia es un pueblito de 3.000 habitantes que se encuentra en el Chaco paraguayo y es allí donde funciona una base militar norteamericana.

 UNA BASE ESTRATÉGICAMENTE UBICADA

- Está a 250 kilómetros de la frontera con Bolivia. En las proximidades de esa zona se encuentra la mayor reserva de gas del mundo. Incluso se ha descubierto que si las máquinas excavan a mayor profundidad, hay importantes pozos petrolíferos que aún no han sido explotados.

- Está a pocos kilómetros de la Triple Frontera, punto clave de unión entre Paraguay, Argentina y Brasil, donde actualmente reside una importante comunidad árabe que cuenta con varios miles de palestinos. De ahí surge el interés de Israel y la presencia de agentes del Mossad.

- Finalmente, la base se ubica en las cercanías del Acuífero Guaraní, la mayor reserva de agua dulce del planeta, que garantiza a la actual población mundial, por 180 años, un promedio de 100 litros de agua por persona.

EL CONTROL MILITAR Y POLÍTICO DE LOS RECURSOS NATURALES

Ante el fracasado intento de instalar una base militar en el Chaco argentino, EE.UU pondrá todo el interés en el Chaco paraguayo para controlar los recursos naturales, pero EE.UU no está solo, tiene un nuevo competidor: China.

Para las próximas décadas, China tendrá que alimentar a su enorme población, lo que conseguirá a través de una estrategia fuera de fronteras.

La compra de tierras en América Latina a través de empresas particulares que también son chinas, la inversión en infraestructura vial y portuaria que les permita “exportar” las materias primas hacia Pekín es parte de esa estrategia. Los Tratados de Libre Comercio (TLC) con los países en desarrollo o más bien, con los países que cuentan con los apetecibles recursos o bienes naturales, abaratan el costo de los alimentos y materias primas que los chinos necesitan para su población, al encontrarse éstos libres de aranceles o con aranceles muy bajos.

El encuentro del premier chino Wen Jiabao con el presidente Mujica no es casual. El interés chino en la construcción de un puerto de aguas profundas en Rocha forma parte del ajedrez internacional en la puja con EE.UU por el control de los recursos naturales en Latinoamérica. Los norteamericanos también han demostrado interés en la construcción de dicho puerto, que aparte de la proximidad con el Sur de Brasil, les permitiría disponer de la llave del Atlántico Sur. Dicho puerto puede funcionar también perfectamente para abastecer y aprovisionar a la 4ta Flota norteamericana que navega por estas latitudes.

En el caso de Uruguay, China está interesada en el hierro barato para su industria siderúrgica. Es el elemento necesario para la producción de acero; debemos recordar que el otro elemento, el carbón, es muy abundante en China. La empresa exportadora podría ser Aratirí o alguna otra empresa que pudiera aparecer. La propia empresa Aratirí dijo que si el hierro no lo sacaban ellos, otra empresa lo haría de igual manera, y ya hay una decisión política tomada por los cuatro partidos con representación parlamentaria en ese sentido.

Junto con el hierro, el puerto de aguas profundas en el departamento de Rocha significa un punto logístico muy importante para su penetración en el Cono Sur. A través de él, también tendrían la oportunidad de drenar otras materias primas de la región, ya que la alimentación de su enorme población les preocupa más que el hierro.

El gobierno del Frente Amplio se encuentra en tratativas y firmando “acuerdos comerciales” con el premier chino en estos días.

El gobierno uruguayo frenteamplista ya ha demostrado prescindir de zonas claves y estratégicas con la pérdida de soberanía y control sobre nuestra economía. La concepción a empresas privadas de dos puntos neurálgicos son el ejemplo: el Puerto de Montevideo y el nuevo Aeropuerto de Carrasco, el tercero sería el Puerto de Aguas Profundas en Rocha.

Como se puede apreciar, hay una enorme disputa entre EE.UU y China por el presente y futuro de las materias primas en América Latina. En principio, la táctica es agotar todas las vías diplomáticas y si estas no funcionan, luego empiezan los complots planeados por las Centrales de Inteligencia para buscar la forma de derrocar a los gobiernos que "no colaboran". Como ya se sabe, hubo recientes intentos fracasados en Venezuela, Ecuador y Bolivia. Los complots en Honduras y Paraguay resultaron exitosos.

A la inteligencia china les está vedado urdir Golpes de Estado en América Latina, Estados Unidos cuida su patio trasero, pero no les está vedado “exportar” su incipiente tecnología clonada, comprar tierras, empresas y participar de Asociaciones de Públicos con Privados (APP). Las APP funcionan en todos los países Latinoamericanos, ya que fueron ideadas y fomentadas por el BID para la expansión de la iniciativa privada.

Los chinos ven a Uruguay como “muy interesante”, o un hueso muy apetitoso de roer y el gobierno lo sabe. La cuestión es si los pueblos estarán dispuestos a dejarse robar olímpicamente o se crearán fuertes movimientos sociales que lleven al poder representantes o partidos políticos que representes los auténticos intereses nacionales.

En estos días del Natalicio de José Artigas, recordamos: "Nuestra historia es la de los héroes. El carácter constante y sostenido que habéis ostentado en los diferentes lances que ocurrieron, anunció al mundo la época de la grandeza. Sus monumentos majestuosos se hacen conocer desde los muros de nuestra ciudad hasta las márgenes del Paraná. Cenizas y ruina, sangre y desolación, he ahí el cuadro de la Banda Oriental y el precio costoso de su regeneración. Pero ella es Pueblo Libre."

lunes, 7 de mayo de 2012

LA SOJA TRANSGÉNICA DE AMERICA DEL SUR, CERCA DE OBTENER BONOS DE CARBONO


Escrito por RAPAL- URUGUAY


A medida que la Conferencia sobre el Cambio Climático de la ONU 2009 (COP 15) se acerca, en la cual se debería firmar un nuevo acuerdo para el período después de 2012, está cada vez más claro cómo los agronegocios intentan obtener beneficios del enorme mercado de bonos de carbono.

Bajo el término "Agricultura Conservacionista", Monsanto y otros aliados de la biotecnología han penetrado en la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) con el fin de obtener bonos de carbono para los agronegocios. Una etiqueta voluntaria para la soja Roundup Ready "responsable", patrocinada por la World WildLife Fund (WWF), y una recién aprobada metodología de los ”Mecanismos de Desarrollo Limpio” (MDL), son pasos importantes de las corporaciones para acceder a este negocio de tres mil millones de dólares.

Las propuestas de incluir la agricultura en la compensación de carbono se centran en los cambios en las prácticas de cultivo y la reducción de emisiones de metano y óxido nitroso. Todas estas prácticas se incluyen en el concepto de "agricultura conservacionista", que se basa en tres principios: mínima perturbación del suelo, cobertura permanente del suelo y rotación de cultivos.

Sin embargo, con el explícito consentimiento de la FAO y la CMNUCC, bajo el concepto de Agricultura Conservacionista se estan incluyendo métodos agrícolas extremadamente diferentes. Con esta etiqueta, una gama de sistemas que van desde la agricultura ecológica hasta la agricultura industrial de siembra directa de los organismos modificados genéticamente (OMG) pueden ser etiquetados como sostenibles y así recibir bonos de carbono.

La siembra directa es una técnica agrícola que no requiere arar o remover la tierra. Durante la siembra, las semillas son literalmente taladradas dentro de la tierra. En general, la siembra directa se considera una práctica de conservación que aumenta los niveles de materia orgánica del suelo y reduce la erosión del suelo, pero en los monocultivos industriales de soja RR- Roundup Ready esta técnica se utiliza en conjunción con prácticas ambientales muy nocivas.

En la práctica, los Bonos de Carbono para Siembra Directa podría significar una masiva ayuda económica para los monocultivos de la soja genéticamente modificada (GM) en América del Sur y del Norte y una promoción de este modelo de agronegocios en otras regiones del hemisferio sur.

El monocultivo de soja GM es un modelo de producción que no es sostenible en modo alguno. En América del Sur, la producción de soja es una de las principales causas de deforestación y cambios de uso del suelo, destrucción de la biodiversidad y de violaciones de los derechos humanos. Además, estos monocultivos mantienen la industria de carnes, que es también una principal causa del cambio climático. Etiquetar estos modelos de producción agrícola como "sostenibles" sólo porque implican menos trabajo de cultivo (siembra directa) significa caer en la trampa del reduccionismo absurdo y la ceguera.

El informe "Agricultura y Cambio Climático: Problemas Reales, Falsas Soluciones", presentado en junio de 2009 pone de manifiesto las principales propuestas relacionadas con la agricultura en las negociaciones para un acuerdo sobre el clima post-2012. Proporciona un panorama informativo sobre cómo las actuales prácticas y propuestas agrarias para los acuerdos post Kyoto realmente impactan sobre el cambio climático. Sin embargo, en este artículo nos centraremos específicamente en algunos casos relacionados con los monocultivos de soja.

lunes, 23 de abril de 2012

CAMBIO AMBIENTAL GLOBAL. EL BOOMERANG DE LA ESPECIE HUMANA


Escrito por Cristina Hernández

El cambio climático, la contaminación de la atmósfera y del agua, las transformaciones del paisaje -tales como la deforestación y los procesos de degradación del suelo-; la extinción de especies y el agotamiento de recursos naturales sobre explotados son factores que han traído consigo un cambio ambiental global que precisa una respuesta urgente y definitiva por parte de las naciones, pero no habrá una verdadera solución para el conflicto si no se supera el modelo de desarrollo capitalista.


Los últimos diez años han sido pródigos en noticias sobre terremotos, tsunamis, inundaciones, sequías, olas de calor y de frío, exterminio de especies animales, bosques totalmente devastados. A la par, sabemos que aumenta el agujero de la capa de ozono, se acaban las reservas de hidrocarburos, sube la temperatura de océanos y mares, se derriten los glaciares y la polución produce todo tipo de afecciones a la salud humana.

El sistema de consumo de las sociedades contemporáneas se ha convertido en depredador de todos los recursos ambientales y nos regresa hoy a la génesis de la lucha por la supervivencia. De mantenerse los ritmos de crecimiento económico basados en el saqueo de la naturaleza, puede que nuestros descendientes no encuentren las vías para mantenerse con vida. Sin embargo, los principales causantes de esta situación serán los últimos en verse afectados por sus consecuencias. La desigualdad del mundo contemporáneo hace que sean las naciones y personas más pobres quienes primero sufran los embates de esta acción perjudicial sobre la naturaleza.

El cambio climático, la contaminación de la atmósfera y del agua, las transformaciones del paisaje -tales como la deforestación y los procesos de degradación del suelo-; la extinción de especies y el agotamiento de recursos naturales sobreexplotados son factores que han traído consigo un cambio ambiental global que precisa una respuesta urgente y definitiva por parte de las naciones.

No se trata de una preocupación reciente. En el informe presentado ante la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1987 por la Comisión Brundtland, denominado Nuestro Futuro Común, se presentó el concepto de “Desarrollo sostenible”, apoyado luego en la Cumbre de Río de 1992. Con esto se acentuaba el principio elemental de un desarrollo donde se logren satisfacer las necesidades de la generación presente sin afectar por ello las de la generación del futuro. Ahora bien, llevar a término este paradigma en un mundo donde prima un modelo de desarrollo basado en la acumulación desmedida ha sido prácticamente imposible. Sus consecuencias no han podido siquiera aplazarse, aún cuando existen llamamientos internacionales como la Declaración de Río sobre Medio Ambiente y Desarrollo, la Agenda 21, la Declaración del Milenio y los Objetivos de Desarrollo del Milenio, el Plan de Implementación de Johannesburgo, el Programa de Acción de Barbados para el Desarrollo Sostenible de los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo y la Declaración de Naciones Unidas sobre Derechos de los Pueblos Indígenas, entre otros.

En su intervención en aquella Cumbre de Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo en 1992, Fidel aseguraba que la especie humana se encontraba en riesgo de desaparecer y responsabilizaba de manera directa a las sociedades de consumo por la atroz destrucción del medio ambiente. La solución avistada por el líder histórico de la Revolución Cubana transitaba por una mejor distribución de los recursos. “Si se quiere salvar a la humanidad de esa autodestrucción, hay que distribuir mejor las riquezas y tecnologías disponibles en el planeta. Menos lujo y menos despilfarro en unos pocos países para que haya menos pobreza y menos hambre en gran parte de la Tierra. No más transferencias al Tercer Mundo de estilos de vida y hábitos de consumo que arruinan el medio ambiente. Hágase más racional la vida humana”, sentenció.

Efectivamente, se trata de aplicar un enfoque cultural a la sostenibilidad en pos de alcanzar un sistema de pensamiento y de acciones donde prevalezca la armonía con la naturaleza. El modelo cultural de producción, hasta el momento devastador, debe ser sustituido por valores que apunten a una relación más sabia con el planeta. No basta con promover el cuidado del medio ambiente si no se transforma de manera radical la visión del mundo y los principios sobre los que se concibe el desarrollo económico.

Por sólo citar algunas cifras de la acción demoledora de la especie humana, se estima que en el mundo se pierden alrededor de 15 millones de hectáreas de bosques al año, que el 52 por ciento de las pesquerías están explotadas al límite, otro 24 agotadas y solamente el tres por ciento se consideran no explotadas.

Mientras América Latina consume alrededor del 4 por ciento de la energía mundial y África el 2.5 por ciento, entre EE.UU y la Unión Europea consumen alrededor del 58 por ciento de la energía del planeta. El desplazamiento climático ambiental es la primera causa de las migraciones humanas y en 2010 llegaba a 38 millones de personas.

Además, se desperdician a diario millones de toneladas de alimentos, al tiempo que en el África Subsahariana el hambre es una causa de muerte. EE.UU. es el país que lidera las cifras de este despilfarro. De acuerdo con un estudio de la Universidad de Arizona, entre el 45 y el 50 por ciento de todos los alimentos cosechados se pierden anualmente antes de ser consumidos. En el mismo informe se consigna que esta comida podría servir para cubrir todas las necesidades de los desnutridos de ese país, en el cual 4.6 millones de hogares padecen de grave inseguridad alimentaria.

Cercanos a la celebración de la Cumbre Río+20, donde las naciones del mundo se reunirán a evaluar los desafíos de este cambio ambiental global y las vías para enfrentar sus consecuencias hasta el momento irreversibles, los movimientos sociales se reunieron en Brasil en el Foro Social temático Crisis capitalista, Justicia social y ambiental. La crisis ambiental y la soberanía alimentaria estuvieron entre los puntos debatidos, partiendo siempre de que “el calentamiento global es el resultado del sistema capitalista de producción, distribución y consumo”.

En la Declaración Final de esta Asamblea de Porto Alegre se responsabiliza a las transnacionales, las instituciones financieras, los gobiernos y organismos internacionales por no querer reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero. La opción de una “economía verde”, propuesta como solución para la crisis ambiental y alimentaria por algunas potencias internacionales es puesta en entredicho, pues “resulta en la mercantilización, privatización y financiarización de la vida”. Los agrocombustibles transgénicos, la geoingeniería y los mercados de carbono no resultan, como bien se apunta en el documento, una verdadera solución para el conflicto si no se supera el modelo de desarrollo capitalista.

Para el planeta no existen recursos infinitos. La responsabilidad de preservarlos pasa hoy por los gobiernos, pero también por cada uno de los seres humanos que lo habitamos. Cada acción que realicemos como comunidad de naciones en pos de una cultura ecológica resulta garantía de perpetuidad. La crisis ambiental nos pone ante el reto intelectual de concebir un ethos de armonía con el espacio que nos brindó la vida. El presente dossier de La Jiribilla, responde por tanto, al imperativo ideológico y cultural de mantener a salvo la Tierra.

jueves, 12 de abril de 2012

LA CRISIS DEL DESARROLLO Y RIO+20


Escrito por Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas

El concepto de desarrollo sustentable, nacido en Río’92, ya está en crisis. A nivel mundial, los poderosos insisten en un paradigma de desarrollo que sigue priorizando el crecimiento económico y la expansión de la mercantilización de los bienes, un modelo que está al servicio de las transnacionales. Por ello hay mayor desigualdad social, menor acceso a la tierra, al agua, a la comida, al empleo y a otros servicios elementales. Y la Madre Tierra continúa siendo herida. No es posible encontrar soluciones a la crisis de civilización dentro de este sistema. No es un tema tecnológico. No se puede gestionar la voracidad de un sistema insaciable que todo lo convierte en mercancía, no quiere reducir emisiones ni cambiar la matriz energética, sino que compra y vende carbono.
La crisis del desarrollo y Río+20

La Conferencia Mundial sobre Medio Ambiente y Desarrollo Río+20 es el resultado de un largo proceso iniciado en los años setenta, cuando el desarrollismo capitalista evidenció su crisis. Una crisis que hoy abarca todos los aspectos: social, cultural, económico, financiero, ambiental, de paradigmas. Una crisis que ya alcanzó el nivel de crisis del modelo civilizatorio occidental.


Doctrina de la Conquista
Una civilización que empezó su punto más alto de expansión a fines del siglo XV. El año clave es 1492, la invasión al Abya Yala, continente que los europeos bautizaron como América. En ese momento se inauguran tres conceptos: el capitalismo, pues es el período de acumulación de capital; la idea de modernidad, de incorporar estas tierras, a los bárbaros, salvajes, infieles, a la civilización; y la idea de América. Hoy estas tres categorías están en crisis.
El pensamiento de entonces, conocido como “Doctrina de la Conquista”, se resumía en un solo Dios, un solo Estado, un solo rey. En nombre de Dios y del rey se sometía, se asesinaba, se explotaba. Se extirpaban idolatrías. Era la globalización del siglo XVI. Quinientos años después, el nuevo dios y el nuevo rey es el libre comercio.


Estados heredados de la Colonia
Los procesos de colonización no terminaron en el siglo XVI. En el siglo XIX y hasta bien entrado el siglo XX continuó en otros lugares del mundo. Mientras que en América las independencias lideradas por los criollos solo ocultaban las injusticias, pues aún hoy en el Abya Yala se mantienen las instituciones coloniales. Por eso los pueblos indígenas planteamos construir sociedades interculturales y Estados plurinacionales.


Imposición del capitalismo
Cuando se da la revolución industrial, Gran Bretaña tenía colonias, mientras a su interior se avanzaba tecnológicamente en un modelo basado en un alto consumo energético para la producción masiva. Nuestros pueblos originarios del Abya Yala habían sido diezmados por el genocidio. Por eso, para suplir la mano de obra se creó el mercado de esclavos. Entre 1650 y 1860, alrededor de quince millones de personas fueron arrancadas de África como esclavos y distribuidas en diversos lugares del mundo. Por ejemplo, para obtener algodón en el Caribe y el sur de Norteamérica, que después era llevado a las fábricas británicas. Ese fue el origen del boom textil británico.
Este sistema fue impuesto como modelo de progreso, de modernidad, de civilización. Las dos guerras mundiales del siglo XX no afectaron en gran medida la idea de que el capitalismo era el modelo a seguir.
El Plan Marshall, aplicado para reconstruir Europa al término de la II Guerra Mundial, creó el Estado de bienestar. Se activó la economía. Las grandes potencias se habían repartido el mundo en la Conferencia de Yalta. En la llamada Guerra Fría, Estados Unidos y la Unión Soviética entraron en una carrera demencial de armas de destrucción masiva.
Se inició también la carrera espacial. En los sesenta los soviéticos colocan por primera vez una persona en el espacio exterior (Yuri Gagarin) y luego los Estados Unidos llegan a la Luna. Esto permite ver la Tierra desde afuera, estudiar la atmósfera. Desde el espacio se ve la Tierra como una sola casa, sin fronteras. Es una visión que impacta a la sociedad.
Sin embargo, se sigue expandiendo la sociedad de consumo, donde los caprichos, los lujos, se convierten en necesidades. En los países industrializados todos quieren comprar autos grandes, rápidos, poderosos. Se incrementan las actividades comerciales entre los países capitalistas centrales. Pero pocos tienen acceso a esa sociedad consumo, mucho menos quienes vivimos en los países pobres, y dentro de ellos los más vulnerables, los pueblos indígenas. Los países pobres exportamos básicamente materias primas, no comercializamos entre nosotros. El orden comercial internacional sigue siendo un orden desigual, asimétrico.


Modelo en crisis y Conferencia de Estocolmo
Esta idea de desarrollo es la que empieza a ser discutida en la propia Europa en los años setenta. Se reclaman los derechos laborales, el acceso a la educación pública, la descolonización de los territorios, donde la independencia de Argelia marca un hito. Hay protestas, reclamos, movimientos insurreccionales en las colonias. Europa entiende por primera vez que su riqueza se basa en el saqueo y la explotación de otros territorios.
Se empieza también a cuestionar desde los científicos la viabilidad del sistema. Se advierte que la capacidad limitada de recursos no puede ni podrá satisfacer la creciente demanda de consumo. Más aun con la crisis de los precios del petróleo ocasionada por los conflictos en Medio Oriente.
Se elaboran los primeros diagnósticos de esta crisis. Uno de ellos es Los límites del crecimiento, un informe encargado al Instituto Tecnológico de Massachusetts por el Club de Roma, un grupo pequeño de científicos y políticos que provenían de países distintos. El informe fue publicado en 1972. Su autora principal es Donella Meadows, biofísica y científica ambiental, especializada en dinámica de sistemas. Con ella colaboraron 17 profesionales.
En Los límites del crecimiento se hacen cálculos matemáticos entre los índices de población, de alimentos, de energía. La pregunta es: ¿podemos plantearnos un desarrollo infinito si los recursos son finitos? Por primera vez se dice que el agua dulce es escasa. Y se plantea ir hacia nuevos modelos. Se habla de la presión demográfica, donde la gran mayoría de la población mundial no satisface sus necesidades. Se concluye que el equilibrio global puede hacerse realidad si se hace un esfuerzo por resolver el problema de los países pobres. Y se señalan los problemas ambientales.
Este documento marca la pauta de la I Conferencia Mundial sobre Desarrollo y Medio Ambiente, realizada en Estocolmo en 1972. Allí se introduce por primera vez en la agenda política global el tema ambiental, que antes era patrimonio exclusivo de los científicos. Se dice que el tema ambiental repercute en el futuro del sistema.
El mundo, y en particular el naciente movimiento ambientalista, se plantea preguntas centrales: ¿Es posible pensar en sustentabilidad dentro de un sistema cuya racionalidad no es el equilibrio sino la acumulación sin fin, basada en la sobreexplotación de la naturaleza y del trabajo? ¿Hubiera llegado tan lejos el capitalismo sin la riqueza saqueada de América y la esclavización de África?
La Declaración de Estocolmo ya habla de redistribución de los beneficios del desarrollo y de responsabilidad compartida. Pero en América Latina no impactaron estos temas, estábamos en pleno desarrollismo, sustitución de importaciones, booms petroleros.
El texto Una sola Tierra: el cuidado y conservación de un pequeño planeta, de Bárbara Ward y René Jules Dubos, se distribuye a todos los participantes de la Conferencia de Estocolmo. Este libro examina la problemática del medio ambiente no solo desde un punto de vista estrictamente científico, sino a través de sus aspectos sociales, económicos y políticos.
Como resultado de la Conferencia de Estocolmo se crea el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente. Pero, al mismo tiempo, surge una idea errada que identifica la pobreza como causa de la degradación ambiental. Esta idea persiste en el Informe Brundtland, de 1987, que no critica el capitalismo y reconoce la existencia de la pobreza sin cuestionar sus causas. Dice que hay que llevar desarrollo para combatir la pobreza. Sigue enfatizando el crecimiento económico.


Contexto de Río’92 e Informe Brundtland
El Informe Brundtland es un informe socio-económico elaborado en 1987 para la Organización de Naciones Unidas por una comisión encabezada por Gro Harlem Brundtland, Primera Ministra de Noruega. Originalmente, se llamó Nuestro Futuro Común. Este informe utilizó por primera vez el término desarrollo sostenible (o desarrollo sustentable), definido como aquel que satisface las necesidades del presente sin comprometer las necesidades de las futuras generaciones. Implica un cambio muy importante en cuanto a la idea de sustentabilidad, principalmente ecológica, y a un marco que da también énfasis al contexto económico y social del desarrollo.
¿Cuándo ocurre esto? Desde fines de los ochenta, las organizaciones indígenas del Abya Yala estábamos discutiendo acerca del significado actual de los 500 años de la invasión a nuestro continente. Había una sensibilidad global sobre este tema y en torno a la situación de los pueblos indígenas en general. A inicios de los ochenta la ONU había creado la Comisión Mundial de Medio Ambiente y Desarrollo, encabezada por la Primera Ministra de Noruega, que emite su informe en 1987.
El Informe Brundtland se pregunta cómo resolver los problemas ambientales y revertir el deterioro de la naturaleza, resolviendo al mismo tiempo los problemas de pobreza sin afectar el crecimiento. Contiene seis temas prioritarios: población, seguridad alimentaria, pérdida de especies y de recursos genéticos, energía, industria y asentamientos humanos. Es una crítica moderada, que intenta conciliar los intereses de las grandes empresas, los Estados, etc. En esos momentos ya se estaban cocinando las políticas neoliberales a nivel mundial. En este marco, las conferencias internacionales, incluidas las de medio ambiente y desarrollo, son un juego de relaciones de poder.
Las principales conclusiones del Informe Brundtland son: 
- No se puede segur con el modelo económico tradicional que identifica desarrollo y crecimiento. Ahora se habla de desarrollo sustentable, que es igual a crecimiento económico más superación de la pobreza y conservación y cuidado del ambiente.
- Exhorta a los gobiernos a actuar con responsabilidad. 
- Demanda campañas de educación y sensibilización ambiental.


Los límites de la Agenda 21 y Río’92 
En 1989 se inicia la producción del documento central de Río’92: la Agenda 21, que comprende un diagnóstico de la situación y un programa de acción. Articula tres niveles como problemática global: lo ambiental, lo económico y lo social. Es una herramienta de gestión, organizada en cuatro secciones de cuarenta capítulos. En ella se empieza a hablar de consumo responsable y de integración de medio ambiente y desarrollo en las políticas públicas.
El apartado 26 de la sección tercera está dedicado al reconocimiento y fortalecimiento del papel de los pueblos indígenas y sus comunidades.
En Rio’92 se asocia por primera vez diversidad cultural y diversidad biológica. De ella surgen dos instrumentos internacionales básicos: el Convenio sobre Diversidad Biológica y la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático.
El Principio 22 de Río’92 es el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas. Con esto incorpora lo establecido en el Convenio 169 aprobado en 1989. Hasta entonces no hubo referencia alguna a los pueblos indígenas y sus derechos.
Los Principios de Río’92 no fueron firmados por Estados Unidos, que tampoco firmó el Protocolo de Kioto. El mayor responsable no asume compromisos. Porque el Protocolo de Kioto es el único instrumento internacional vinculante, de cumplimiento obligatorio para los Estados, que fija metas de reducción de los emisiones de los gases de efecto invernadero que agravan el cambio climático. Este año vence y los países ricos se niegan a aprobar un segundo período del Protocolo de Kioto.
En el 2002 se realiza la Cumbre de Johannesburgo, denominada Río+10. Su saldo es negativo, porque en esta conferencia se establece el mercado como principal mecanismo de solución. Se dice que las empresas incorporen en sus proyectos de gestión criterios de responsabilidad ambiental. No se establecen compromisos de los países industrializados. Todo esto porque es un período de auge del neoliberalismo, hay mayor presión por los recursos y más deterioro.


Los retos de Río+20 
Cuando se realizó Río’92, los pueblos indígenas empezábamos a visibilizarnos y articularnos, a pasar de la resistencia a la propuesta. Hoy somos actores políticos y hemos avanzado en el reconocimiento formal de nuestros derechos en los instrumentos internacionales, constituciones y leyes nacionales. Aunque los Estados vulneran esos derechos, hoy contamos con herramientas legales y organizativas para exigir que se respeten y se garantice su ejercicio.
Hoy, en América Latina, los gobiernos abiertamente neoliberales y los llamados alternativos o progresistas coinciden en insistir en el capitalismo neoliberal extractivista que saquea y depreda la Madre Tierra, vulnera los derechos humanos y colectivos de los pueblos indígenas y criminaliza a sus líderes, autoridades y dirigentes, acusándolos de estar financiados por la derecha y persiguiéndolos penalmente por graves delitos, como sabotaje, secuestro, terrorismo y tentativa de homicidio.
En toda la región se afectan los bienes naturales, en particular el agua, los territorios y los derechos de los pueblos indígenas, vulnerándose el derecho a la consulta y el consentimiento previo, libre e informado reconocido por instrumentos internacionales como el Convenio 169 de la OIT, la Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y la jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, suscritos por los cuatro Estados andinos. Las causas también son comunes: el sometimiento al extractivismo neoliberal, que criminaliza para beneficiar a las grandes empresas y profundiza el modelo primario exportador con el mismo pretexto: no ahuyentar las inversiones extranjeras.
La crisis climática y la crisis de civilización pretenden ser resueltas profundizando sus causas, apelando a las falsas soluciones sustentadas en los mecanismos de mercado, como REDD y ahora la llamada economía verde, que solo cubre con un barniz ecológico los problemas de fondo.
En ese contexto, entre el 20 y 22 de junio de 2012 se reunirá en Río de Janeiro, Brasil, la Conferencia de Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible, conocida como Río+20. Lo que en ella se debata y se acuerde nos afectará como pueblos indígenas. Por eso es indispensable que como organizaciones indígenas estemos bien informadas acerca de los temas que se tratarán en Río+20, para articular nuestras propuestas sobre cada punto de su agenda.
Los temas centrales de Río+20 son la economía verde, definida por Naciones Unidas como un sistema de actividades económicas relacionadas con la producción, distribución y consumo de bienes y servicios que resulta en mejoras del bienestar humano en el largo plazo, sin exponer a las generaciones futuras a riesgos ambientales. Y la creación de un marco institucional para el desarrollo sustentable, para reformar y reforzar la gobernanza a nivel local, nacional, regional y global, a fin de promover un desarrollo sostenible integral.
El concepto de desarrollo sostenible, nacido en Río’92, ya está en crisis. A nivel mundial, los poderosos insisten en un paradigma de desarrollo que sigue priorizando el crecimiento económico y la expansión de la mercantilización de los bienes, un modelo que está al servicio de las transnacionales. Por ello no solo no se han alcanzado los objetivos propuestos en la Cumbre de 1992, sino que, peor aún, hay mayor desigualdad social, menor acceso a la tierra, al agua, a la comida, al empleo y a otros servicios elementales. Y la Madre Tierra continúa siendo herida.
Y la economía verde no ayudará a alcanzar los objetivos de Río+20 porque no abandona las tradicionales ideas capitalistas de liberalización del mercado y el fomento de las relaciones comerciales Norte-Sur; mantiene la confianza en la lógica del crecimiento sostenido para ir solucionando los problemas ambientales y sociales del mundo; y no cuestiona la capacidad finita de la tierra, así como la capacidad finita de asimilación de los desechos de la actividad humana.
En el proceso hacia Río+20, se está discutiendo el Borrador Cero del documento que aprobarán los Estados en la Conferencia. Los pueblos indígenas hemos consensuado propuestas y aportes para este documento, entre los que destacan:
1. Reconocimiento de la cultura como cuarto pilar del desarrollo sostenible. La diversidad natural y la diversidad cultural están íntimamente ligadas y deben ser igualmente protegidas.
2. Reconocimiento de la Declaración ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y el Convenio 169 de la OIT como estándares de derechos para la implementación del desarrollo sostenible a todos los niveles. 3. Salvaguardar los territorios. Reconocimiento de la gestión tradicional de los pueblos indígenas de las cabeceras de cuencas, bosques, glaciares, zonas de alta biodiversidad. 
4. Reconocimiento, protección y promoción de los conocimientos tradicionales de los pueblos indígenas.
5. Incorporar la visión y los derechos de las mujeres de forma transversal en todos los programas de desarrollo sostenible y economía verde. Garantizar el acceso a los territorios de las mujeres para asegurar la supervivencia de los pueblos.


En conclusión: No es posible encontrar soluciones a la crisis de civilización dentro de este sistema. No es un tema tecnológico. No se puede gestionar la voracidad de un sistema insaciable que todo lo convierte en mercancía, no quiere reducir emisiones ni cambiar la matriz energética, sino que compra y vende carbono. 

Alberto Einstein decía que no es posible crear nuevas ideas aferrándonos a las viejas. Y Leonardo Boff plantea regresar a la raíz del problema, desencantar al mundo de la modernidad y que caiga la confianza ciega en la ciencia y la tecnología. No es un problema técnico sino ético y político. Hay que volver los ojos a la Tierra, verla como algo sagrado, tratarla con respeto. Ese es el aporte fundamental de los pueblos indígenas y sus organizaciones: la profundización del Buen Vivir como alternativa al cambio climático y la crisis de civilización.

jueves, 1 de marzo de 2012

CRISIS: ORÍGENES Y ALTERNATIVAS DESDE LA ECOLOGÍA POLÍTICA

Escrito por Florent Marcellesi, investigador y político ecologista

Hoy en día no faltan adjetivos para calificar la crisis: financiera, económica, productiva, social, ecológica, climática, energética, alimentaria, democrática, institucional, ética, existencial, etc… Lo cierto es que estamos viviendo una época de crisis múltiples que se superponen las unas a las otras y se refuerzan mutuamente. Hasta tal punto que hablamos de una crisis sistémica, es decir que afecta al conjunto del sistema socio-económico vigente, e incluso una crisis de valores y de civilización. En otras palabras ¿estaríamos llegando al final de la sociedad moderna emergida de la revolución industrial? En caso afirmativo, ¿qué futuro nos espera ante este éxodo fuera de la sociedad industrial y qué propuestas para iniciar esta transición hacia otro mundo posible y deseable?

Para responder a estas preguntas cortas pero altamente complejas, intentemos clarificar en grandes categorías las crisis estructurales más importantes que subyacen debajo de la crisis económica nacida en el 2008. Detrás de las crisis financieras y especulativas, siempre se encuentran crisis más profundas que tocan lo que solemos llamar la economía real (también llamada economía productiva) y la economía real-real, es decir la de los flujos de materias y energía (que depende por una parte de factores económicos y por otra parte de los límites ecológicos del planeta). Esta distinción nos permite diferenciar dos crisis fundamentales estrechamente relacionadas: la crisis social y la crisis ecológica.

La crisis social es ante todo, como en la crisis de 1930, una crisis de distribución: una desigualdad abismal entre salarios más bajos y más altos (tanto en un mismo país como entre países del Norte y países del Sur), una remuneración cada vez más alta para las rentas del capital —principalmente la parte correspondiente a los accionistas— en detrimento de las rentas del trabajo, tasas de paro y de pobreza estructurales insoportables (más de 20% para ambas en España, millones de personas precarias), etc.. Esta crisis social se ve atravesada además por la crisis de los cuidados, es decir el desigual reparto del trabajo doméstico y de cuidados (de niño/as, anciano/as u otras personas dependientes) entre mujeres y hombres. Asimismo en España, si sumamos el trabajo remunerado y no remunerado que efectúan las mujeres, ellas trabajan diariamente casi una hora más que los hombres.

La crisis ecológica es por su parte principalmente una crisis de escasez: escasez de materias primas y de energía para mantener el ritmo de la economía actual, y aún menos extenderlo a los países del Sur. El modo de producción y de consumo impulsado por el Norte no tiene en cuenta los límites físicos del planeta como lo deja patente la huella ecológica: si todas las personas de este mundo consumieran como lo/as españoles, necesitaríamos tres planetas. Mientras tanto, la humanidad ya supera en un 50% su capacidad de regenerar los recursos naturales que utilizamos y asimilar los residuos que desechamos. Es interesante constatar que, además de lo que teorizaba gran parte del movimiento ecologista en sus inicios, esta crisis ecológica no solo compromete de manera decisiva a las generaciones futuras sino que nos afecta ahora directamente a las generaciones presentes. De hecho, la crisis de las subprimes que desencadenó la crisis financiera global viene directamente de la insolvencia de personas incapaces de hacer frente a la vez a sus hipotecas y a la subida de precios de la energía y de la alimentación. O de igual manera que las revueltas del hambre de 1848, uno de los detonantes de las primaveras árabes es el aumento de los precios alimentarios debido a un conjunto de factores ecológicos (malas cosechas en los países productores de trigo debidas al cambio climático, presión sobre los precios del petróleo), socio-económicos (mal reparto de la producción agrícola local o importada y economía de la exportación en detrimento de la soberanía alimentaria) y especulativos.

De forma transversal a estas dos crisis, se suma una crisis democrática y ética: la incapacidad del sistema político actual, muy permeable a la corrupción, a responder por un lado a las expectativas siempre más crecientes de una participación real (véase el movimiento 15-M) y por otro lado al imperativo ecológico.

Salir de estas crisis no es tarea fácil, aunque tampoco existe fatalidad. Como lo prueba el caso islandés que decidió plantar cara a la socialización de deudas ilegítimas contratadas por una minoría, cualquier sociedad tiene entre sus manos la posibilidad de luchar por un futuro diferente. Esta lucha en las instituciones y en la calle es imprescindible primero para evitar varios escenarios posibles, pero no deseables, de salida de un modelo insostenible. Primero, el ecofascismo, es decir el reparto autoritario, violento y excluyente de las riquezas sociales y ecológicas, es una posibilidad por desgracia real como lo prueba no solo la historia (el nazismo fue una de las principales consecuencias de la crisis de 1930) sino también el auge cada vez más preocupante de partidos políticos e ideas de carácter xenófobos en toda Europa. Segundo, y aunque todavía de forma más remota, tampoco se puede descartar el colapso, es decir el derrumbe de las instituciones y de la organización social como ocurrió en la civilización maya en el siglo IX o pasa hoy día en Estados fallidos como Somalía. Por último, como principal respuesta a la crisis de las deudas soberanas, nos encaminamos más bien en estos momentos hacia gobiernos de corte tecnocrático que además tienen como particularidad aupar al poder personas procedentes del mundo banquero que provocaron directa o indirectamente la situación actual (como es el caso de Grecia, Italia o del Banco Central europeo).

Antes estos diferentes escenarios, también existen otros que encasillamos como salidas civilizadas y democráticas de las crisis sociales y ecológicas. Como principales rasgos, primero apuesta por la democracia real y la participación social tanto como objetivo como método para decidir entre toda la ciudadanía los esfuerzos a realizar de forma equitativa para repartir la carga de la crisis y plantear de cara al futuro otro modelo de sociedad ecológica y socialmente viable. Además realiza un cuestionamiento existencial a las sociedades modernas: ¿cómo? ¿por qué? ¿para qué estamos produciendo y trabajando? Ante un modo de vida insostenible e injusto para las generaciones presentes y futuras, y para los países del Sur, hay que poner en marcha una auténtica transición ecológica de la economía: potenciar el empleo y los sectores verdes, reducir los sectores contaminantes y especulativos, relocalizar la economía (producir y consumir localmente), repartir el trabajo remunerado y no remunerado, instaurar una renta básica de ciudadanía y una renta máxima, reducir los gastos militares, regular el sistema financiero internacional, apostar por una banca ética, construir un modelo energético basado en el ahorro y las energías renovables, desmantelar la lógica social del consumismo, apostar por un modelo de territorio sostenible, promover la soberanía alimentaria, etc.. Hoy día no faltan alternativas, ni ideas. La crisis, como cualquier punto crítico en la Historia, es una oportunidad para ‘enredar’ todas estas propuestas y poner en marcha el cambio social y ecológico.

miércoles, 15 de febrero de 2012

URUGUAY NATURAL


Escrito por Claudio Diz - Coordinador para Jóvenes Verdes del Uruguay

Los anuncios gubernamentales de exploración de gas y petróleo, la posible extracción de hierro y carbón en zonas agropecuarias, la instalación de una regasificadora frente a las costas de Canelones que acabaría con las especies marinas circundantes, la construcción de puentes en hábitat de especies en extinción y zonas ecológicas sensibles en aras de la especulación inmobiliaria; hacen que el publicitado slogan Uruguay Natural suene vacío y hueco de contenido.

Lo más curioso es que ese aluvión de anuncios se realiza en una época veraniega y cuando el propio Ministerio de Turismo termina de anunciar un aumento del turismo con respeto al año anterior.

Desde filas del gobierno frenteamplista se anuncia también la división del país en zonas. ¿Cuántas zonas: dos, tres, cuatro? Tendremos una zona petrolera al norte del Río Negro junto a los naranjales y perales? Tendremos una zona de extracción minera al noreste junto a la producción agropecuaria? Tendremos un puerto privado de aguas profundas en el Departamento de Rocha junto al incipiente turismo? Tendremos una regasificadora (GNL); una bomba potencial frente a la Costa de Oro?

¿Qué es lo que le hace falta al Uruguay Natural del progresismo?

Los defensores del progreso a cualquier costo se han empeñado en presentar una falsa contradicción: progreso vs naturaleza.

El verdadero progreso material y espiritual no pasa por destruir la naturaleza sino de compartirla con los demás seres vivos.

El progreso no significa tener más y consumir más, sino aprovechar mejor lo que la tierra nos brinda de una manera justa y harmoniosa.

Cuando la avaricia, el deseo de lucro y los intereses económicos foráneos entran en conflicto con la naturaleza, también entran en conflicto con los intereses comunes de los pobladores y las propias leyes que imponen límites.

Los anuncios gubernamentales están al borde de la Constitución y las leyes ambientales. Estarían en discusión el Art. 47 de la Constitución de la República, la Ley N° 18.308 de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Sostenible y la Convención Ramsar a la cual Uruguay adhiere. 

Esta última es la Convención sobre los Humedales. Un tratado intergubernamental que sirve de marco para la acción nacional y la cooperación internacional en pro de la conservación y el uso racional de los humedales y sus recursos. Fue adoptada en la ciudad iraní de Ramsar en 1971 y entró en vigor en 1975, y es el único tratado global relativo al medio ambiente que se ocupa de un tipo de ecosistema en particular. Los países miembros de la Convención abarcan todas las regiones geográficas del planeta.

CUANDO CANTIDAD NO ES CALIDAD

No existe por parte del gobierno una planificación productiva sustentable y amigable con el medio ambiente. Está todo librado a la improvisación teniendo en cuenta la cantidad y el monto de la inversión extranjera.

Se gobierna sobre la marcha y sobre una base autoritaria de “los hechos consumados” basado en las mayorías parlamentarias obtenidas.

En estos momentos, el gobierno y la oposición están jugando a la ruleta rusa con el futuro de las próximas generaciones; pues son ellas las que se verán afectadas por estas medidas.

Lo que puede significar a corto plazo una burbuja de bonanza económica, a largo plazo se convertirá en miseria y dependencia alimentaria.

sábado, 7 de enero de 2012

LA OBTENCIÓN DE GAS ESQUISTO MEDIANTE LA TÉCNICA DEL FRACKING


Escrito por Claudio Diz - Coordinador para Jóvenes Verdes del Uruguay

Durante los gobiernos de Frente Amplio se ha impulsado la prospección de gas y petróleo en nuestra plataforma marina y en tierra. 

Sobre la búsqueda de gas en tierra, el Servicio Geológico de Estados Unidos informa que en el norte del Uruguay hay 368.000 millones de m3 de esquistos de gas natural técnicamente recuperables.
La empresa norteamericana Schuepbach Energy está explorando la cuenca que abarca seis departamentos (Artigas, Salto, Paysandú, Tacuarembó, Rivera y Cerro Largo), a partir de un contrato con ANCAP para la obtención de gas esquisto (también llamado gas pizarra) (1)

QUÉ ES EL GAS PIZARRA (gas de esquistos o gas Shale)

El gas natural es un gas compuesto principalmente por metano que se lleva extrayendo desde hace siglos, aunque sólo con la industrialización ha tenido una explotación masiva.
Lo que se conoce como explotación convencional de gas natural consiste en lo siguiente: el gas natural normalmente está atrapado en bolsas de roca porosa (como una esponja) a mucha presión, las cuales basta perforar hasta llegar a la bolsa, cuando la bolsa se pincha el gas fluye hacia arriba por la diferencia de presión. Este gas, como se ve es relativamente fácil de extraer, basta con perforar hasta la profundidad de la bolsa, que suele estar a unos pocos cientos de metros bajo tierra.
Después están los conocidos como gases no convencionales, que se caracterizan por estar en rocas de baja porosidad y baja permeabilidad, lo que hace que estén en mucha menos concentración y se hagan más difíciles de extraer. Estos gases no convencionales los hay de varios tipos, nos centraremos en el gas de pizarra o gas de esquistos (shale gas en inglés).
El gas de pizarra se encuentra atrapado en estratos o capas de pizarra a mucha profundidad (desde los 400 a los 5000 metros). Dado que la pizarra tiene una permeabilidad muy baja, el gas está distribuido en pequeños poros o burbujas, muchas veces microscópicas, no conectadas entre sí, lo que hace que se haga necesario romper las capas de pizarra para conseguir reunir el gas y que fluya hacia la superficie para ser recogido.
La compleja y cara técnica que se utiliza para llevar a cabo la extracción del gas de pizarra se conoce con el nombre de fractura hidráulica horizontal o fracking en inglés.

FRACTURA HIDRÁULICA HORIZONTAL

La fractura hidráulica consiste en hacer una perforación vertical hasta la capa de pizarra. A esta perforación se le pone un tubo de acero, con un recubrimiento de cemento para proteger los acuíferos de los aditivos químicos que posteriormente se añaden.
Una vez se llega a la pizarra se vuelve la perforación horizontal, a través de la capa de pizarra. Esta perforación horizontal tiene una media de un kilómetro y medio de longitud, aunque puede llegar hasta los 3 km.
Una vez en la capa de pizarra se utilizan explosivos para provocar pequeñas fracturas. Una vez provocadas estas fracturas se inyectan, por etapas, miles de toneladas de agua a muy alta presión, mezclados con arena y aditivos químicos.
Esta agua a presión fractura la roca liberando el gas que luego, junto con el agua, el arena y los aditivos retorna a la superficie (retorna entre un 15 y un 80% del fluido inyectado).
El pozo se va fracturando entre 8 y 12 etapas, con lo cual el conducto sufre unos cambios de presión muy grandes con el consiguiente peligro de quiebra del revestimiento de cemento.
Entre los aditivos químicos utilizados se encuentran benzenos, xilenos, cianuros, hasta llegar a unas 500 sustancias químicas entre las que se encuentran elementos cancerígenos y mutagénicos.
El fluido de retorno también trae a la superficie otras sustancias que pueden contener estas capas de pizarra. Es muy común que estas rocas contengan metales pesados (mercurio, plomo…), así como radón, radio o uranio, ambos elementos radiactivos que llegan a la superficie cuando previamente no estaban allí. (2)

Los ecologistas y organizaciones ambientalistas nos oponemos a la utilización de esta técnica de obtención de gas por considerarla sumamente nociva para el medio ambiente y la salud de los pobladores.



RAZONES PRINCIPALES


1 - El número de pozos en áreas de producción agropecuaria localizados sobre aguas subterráneas poco profundas para usos domésticos y agrícolas que se verían contaminados.
2 - El flujo de fluidos (agua y gas) y su descarga en los acuíferos poco profundos debido a la alta presión de los fluidos inyectados para la fracturación en los pozos de gas.
3 - La toxicidad y radioactividad del agua producida a partir de la mezcla de los fluidos de la fracturación y de las formaciones de aguas salinas profundas que pueden liberarse al medio ambiente.
4 - La posibilidad de explosión y el riesgo de asfixia del gas natural.



VEAMOS ALGUNOS VIDEOS ILUSTRATIVOS



(1) Revista Gente & Negocios

lunes, 2 de enero de 2012

LA LEY DE SALUD REPRODUCTIVA


LA CONTÍNUA IMPROVISACIÓN

Escrito por Claudio Diz - Coordinador para Jóvenes Verdes del Uruguay

Por 17 votos a favor y 14 en contra, el Senado aprobó el proyecto de ley que despenaliza la interrupción del embarazo durante las primeras doce semanas de gestación. El proyecto pasó a Diputados donde se analizará a partir de marzo.

El respaldo para aprobar el proyecto estuvo a cargo de los 16 integrantes de la bancada oficialista del Frente Amplio, a quienes se sumó el senador nacionalista Jorge Saravia, firmante del proyecto cuando integraba la coalición de izquierda. (fuente: Diario El País)

Pues bien: con la opinión en contra de la Iglesia Católica y la opinión a favor de la Francmasonería, la ley que despenaliza el aborto obtuvo media sanción en la Cámara del Senado.

Algo curioso: al igual que en el año pasado, la bancada oficialista esperó la llegada de la época festiva y el momento cuando las familias salen de vacaciones para aprobar el nuevo Código Minero, esta vez usaron la misma táctica para votar en doblete: la despenalización del aborto y el impuestito a las grandes extensiones de tierra. Es evidente que con esta táctica se busca pagar el menor costo político posible de cara a las elecciones del 2014. Mucha gente va a saber lo que está pasando cuando regresen de sus vacaciones veraniegas.

Los Verdes no estamos formalizados como partido político y obviamente mucho menos contamos con representantes en el Parlamente, por lo tanto la información que manejamos es la poca información que trasciende a la prensa.

A título personal quisiera expresar mi enorme desagrado y rechazo con la manera que se viene manejando la política por parte del Grupo de los 4.

No es posible catalogar de “asunto político” temas fundamentales para toda la sociedad como por ejemplo la educación, con el futuro Acuerdo Político sobre la Educación entre los cuatro partidos políticos. Inclusive la oposición reclamando una mayor conducción política en un tema que es educativo.

El cambio de la matriz productiva del país (Acuerdo Multipartidario sobre Minería de gran porte), sin ninguna consulta a la ciudadanía, donde pasaremos de ser un país agropecuario a ser un país minero y contaminado.

Ahora el reciente debate sobre la despenalización del aborto, donde se tocan temas éticos, morales, de salud reproductiva, etc. Es probable que antes que termine el verano, el gobierno con sus mayorías parlamentarias también apruebe la legalización y tenencia de la marihuana y estaremos completos.

El grado de “iluminismo” y de desprecio por la opinión pública es aberrante. Los grandes temas que nos atañen a todos sin distinción de razas, religión o clase social debe tener un amplio debate ciudadano, o es que tenemos una clase política de iluminados? En el caso de la despenalización del aborto, se debe consultar la opinión de especialistas en la materia: como médicos y psicólogos, a las organizaciones de mujeres pro y contra, a organizaciones civiles y religiosas. Todos tendrán la oportunidad de argumentar a favor o en contra.

Si esto no es un tema exclusivamente político, tampoco lo es del todo religioso o de logias secretas. Es de público conocimiento que la Iglesia Católica últimamente se ha vista envuelta en escándalos sexuales con menores, lo que le quita autoridad moral y la francmazonería no se queda atrás promoviendo la extranjerización del país y el regalo a las corporaciones multinacionales de nuestros recursos naturales.

Nosotros como defensores de la vida, la biodiversidad y la conservación de las especies estamos contra cualquier acción humana que atente contra estos principios pero no debemos llegar al grado de absolutismo que el pensamiento religioso tiene, ya que pretendemos ser una organización política y no somos ni pretendemos ser una organización religiosa. La política debe mantenerse separada de la religión, porque de no ser así se corre el riesgo de ser un instrumento o un apéndice de algún grupo u organización religiosa; sea cual fuere.

En la naturaleza, el estudio de la ecología puede observar como algunas especies de animales abandonan a sus hijos defectuosos como una ley natural de sobrevivencia para el mantenimiento de la propia especie. Pienso que no es lo mismo una futura madre portadora de enfermedades transmisibles como el Sida o anomalías detectadas en la formación del embrión, que una mujer que goza de excelente salud aunque no hubiera estado en sus planes procrear un hijo. Existe una diferencia entre la mujer enferma que espera un hijo que nacerá enfermo y una mujer saludable. En el primer caso, la mujer debe tener un respaldo legal que justifique el deseo de no querer transmitir para un nuevo individuo la enfermedad que padece. En el segundo caso, no admite ninguna justificación. La familia y las instituciones del estado deben hacerse cargo del proceso prenatal y brindarle todo el apoyo posible. Luego del nacimiento y hasta la mayoría de edad, ese apoyo debe continuar. Desde asistencia médica gratuita hasta la promulgación de leyes que no discriminen a la mujer embaraza. Si bien es cierto que en este último sentido se ha hecho algo, todavía queda mucho por hacer.

De la misma manera, no se puede comparar el embrión generado producto de una violación sexual, que el embarazo consentido independientemente del estado civil de la mujer. Hay demasiadas consideraciones a tener en cuenta y al asunto no se le puede dar un trámite rápido y urgente, merece un debate amplio en la sociedad.

En un artículo reciente sobre la delincuencia escribí: “con el criterio de bajar la edad de imputabilidad a los menores infractores para 16 años, luego se bajará para los 13 años y así sucesivamente hasta llegar hasta el útero de la madre pobre”. Bueno estamos muy cerca de llegar a eso cuando se apruebe en la Cámara de Diputados con los votos frenteamplistas la despenalización del aborto.

Sabemos que poco menos de la mitad de los nacimientos en el Uruguay se produce en hogares pobres. Cuanto más pobre es la mujer, más hijos tiene. Me pregunto: el gobierno va en camino a bajar el índice de pobreza y delincuencia por un método jurídicamente válido promoviendo el aborto? Luego que empiecen a nacer menos pobres, los nacimientos entre la clase media y alta tendería a igualarse con el número de nacimientos en hogares pobres. Si es esto lo que el gobierno progresista está planificando: ayudar a eliminar las diferencias sociales homogeneizando los nacimientos, deben renunciar ya, es inadmisible.

También significa un contrasentido el estímulo a bajar la natalidad en un país de población crónicamente envejecida y con décadas de estancamiento en su población, datos que el reciente Censo de Población han demostrado.

El Frente Amplio por un lado propone repoblar el país con peruanos, bolivianos y ecuatorianos, no sabemos si con la intensión de que traigan su experiencia en las actividades mineras; y por otro lado fomenta la baja natalidad de los uruguayos. Hay datos que demuestran que cuando no existe penalización la cantidad de abortos tiende a duplicarse.

Uno de los argumentos a favor de los defensores de la Ley es que se practican 30.000 abortos clandestinos en Uruguay (cifras oficiales) al año sin control médico adecuado. Pues si es así, los tres Poderes del Estado no están cumpliendo sus funciones como deberían. Si hay un negocio ilícito paralelo es responsabilidad del Estado hacer cumplir la ley. Máxime si tenemos en cuenta que somos apenas 3.200.000 de habitantes y estamos todos fichados en los bancos de datos de inteligencia policial y militar. De manera que “alguien” no ha cumplido con su responsabilidad de hacer cumplir la ley.

Como casi todos los grandes temas que cambian para bien o para mal nuestras vidas, las POLÍTICAS DE ESTADO en la planificación familiar, salud reproductiva y políticas de salud enfocadas a la mujer brillan por su ausencia.

En el UY contemporáneo vamos a la deriva en muchos temas, fruto de una clase política octogenaria, de corta visión de futuro y de intereses personales y corporativos que se anteponen a los intereses generales de la comunidad.

Veamos:

1 - El País Productivo – Hay planes gubernamentales para pasar a ser un país extractivo (hierro, petróleo, gas, etc.) en detrimento de nuestra soberanía alimentaria.

2 – La Educación – Aumento de la privatización de la misma y baja calidad de la enseñanza pública. El grupo de los 4 se ha mostrado incompetente a la hora de elaborar una política educativa de cara al siglo XXI.

3 – La Seguridad Pública – El aumento de la privatización de los servicios de seguridad no ha hecho con que disminuyera la delincuencia. El Estado cada día gasta más el dinero de los contribuyentes en infraestructura y represión. Pese al aumento del gasto, los crímenes y la delincuencia hacen estragos en la sociedad porque no se trata de “gestionar” la delincuencia sino de eliminar las causas que la generan. Se ha generado una industria millonaria en torno a la delincuencia, donde abogados, empresas privadas de seguridad, empresas de venta de armas, cercas eléctricas, rejas, etc., facturan millones. El show debe continuar para que no se les termine el negocio.

4 – El Trabajo e Inversión – El desempleo ha caído a cifras históricamente bajas gracias al fomento de la entrada de capitales extranjeros a cualquier costo. Se ha dicho que estas políticas traen “el progreso” al país, como contrapartida tenemos que un 1/3 de la tierra está en manos de extranjeros, las multinacionales se benefician con ganancias millonarias drenando todos nuestros recursos naturales al exterior a cambio de un puñado de empleos. Lo que Artigas llamaba el rico patrimonio de los orientales. A esos efectos se está procediendo a ejecutar el proyecto deIntegración de la Infraestructura Regional Suramericana (IIRSA). Un plan continental para que las multinacionales puedan drenar mejor nuestras riquezas hacia el exterior.

¿Qué podremos esperar, si no es un gran cambio de timón en la política, que vendrá de la mano de una nueva generación de gente joven que estamos incorporando al futuro Partido Verde? ¿Somos los únicos? Por supuesto que no, ya se están gestando Redes de organizaciones sociales contrarios a esto que tenemos. ¿La política es mala, o son los dirigentes políticos que se han divorciado del sentir popular?

LA LEGALIZACIÓN DE LA TENENCIA Y CONSUMO DE MARIHUANA EN URUGUAY



EN BUSCA DE LA FELICIDAD PERDIDA

Escrito por Claudio Diz - Coordinador para Jóvenes Verdes del Uruguay

Ante la posibilidad de que en este año 2012 se apruebe la legalización de la marihuana se impone un debate público sobre la cuestión. Sin duda de que a partir de la mención del tema aparecerán los “a favor” y los “en contra”. La sociedad capitalista y globalizada en la que vivimos ya de por sí es una droga; pero ante cuestiones éticas, de salud pública, de cuestiones políticas, debemos plantearnos varias preguntas (porque la libertad de uno termina donde empieza la libertad del otro ciudadano)


 1 - ¿Es bueno que el sistema político a través de leyes estimule la drogadicción (en sus diversas formas) o se la desestimule?, teniendo en cuenta que los jóvenes de hoy serán los hombres y mujeres del mañana.

2 - ¿Es lo mismo la cafeína que contiene el café, la teína del mate, el alcohol etílico de las bebidas, la nicotina, alquitrán y demás sustancias cancerígenas que contiene el tabaco; que el tetrahidrocannabinol (THC) y los otros 400 compuestos que contiene la marihuana? Creo que se impone un debate entre especialistas de la salud y se debe tener en cuenta la opinión de la UDELAR al respecto. Es un asunto de salud pública pero en el fondo tiene una notoria intencionalidad política.

3 - ¿Es lo mismo el uso “recreativo” de la cannabis que el uso medicinal?

4 - El gobierno frenteamplista ha aumentado notoriamente la represión al tráfico de drogas pesadas y ha tenido una reciente y exitosa campaña contra el tabaquismo en la administración anterior. ¿La legalización de una droga menor no es un contrasentido a estas costosas campañas que pagamos todos los contribuyentes?

5 - ¿La legalización del cultivo y consumo de cannabis no favorecería la aparición de un nuevo y novedoso “mercado” de estupefacientes blandos?

6 - En Uruguay hay 131.000 jóvenes que no estudian ni trabajan (la llamada generación NI-NI), que representan 17,8% del total de jóvenes (una cifra importante). El gobierno frenteamplista anunció que destinará en para el Plan Jóvenes en Red US$ 42 millones de dólares para atender la problemática de al menos 13.500 jóvenes de entre 14 a 24 años que están en esa situación. ¿Cuántos millones de U$S que salen de nuestros bolsillos se necesitarán para atender la misma problemática luego de impuesto el “nuevo paradigma” por parte del Grupo de los 4? Porque esos jóvenes son justamente los que más consumen marihuana.

7 – En Uruguay fallecen por año una cifra importante de personas por accidentes automovilísticos. Actualmente las autoridades realizan mayores controles de alcohol en las rutas. ¿Qué pasará con los drogados que conducen y que el examen de alcohol da 0?  

Estas y otras preguntas debemos hacernos antes de opinar a favor o en contra.

COMO FUNCIONA LA FELICIDAD

El ingrediente activo de la marihuana, el THC, al llegar al cerebro se posiciona en un receptor clave que provoca una liberación masiva de dopamina, un neurotransmisor comúnmente presente en el cerebro. El efecto que esto produce es una sensación de felicidad y fascinación generada químicamente por el THC.
La “felicidad” que se siente no es consecuencia de la realidad que vive el individuo en sociedad, sino de esta liberación masiva de dopamina en el cerebro. Es una felicidad artificial y que dura muy poco.
Al producirse esta liberación masiva de dopamina en el cerebro, las neuronas para protegerse cierran algunos de sus receptores.
De esta forma las neuronas pasan a recibir menos dopamina que lo normal. Esto hace que una vez que haya pasado la sensación inicial de “felicidad” y "buen humor", sobrevenga un estado de ánimo apático o incluso depresivo dado a la baja recepción de dopamina de las neuronas.
En el cerebro de una persona acostumbrada a consumir marihuana, la única manera de volver a recibir la dopamina suficiente para sentirse bien es volviendo a sobre estimular el cerebro para que libere cantidades mayores de dopamina, lo que a su vez causa que se cierren más receptores de las neuronas para protegerse. Esto se llama círculo vicioso o adicción.

¿Porqué los jóvenes adictos buscan la felicidad artificialmente? El sistema capitalista y globalizado que los 4 partidos con representación parlamentaría (el Grupo de los 4) se empeña en perfeccionar no les da motivos suficientes para ser felices?

¿Ya no tienen un buen empleo y un buen salario de 350 U$S al mes que les permita vivir felices y no tengan la necesidad de hurgar en la basura?

¿Ya no tienen una familia y una casa donde vivir, que no sea al borde de un arroyo contaminado?

¿Ya no tienen un proyecto de vida que les permita dejar de trabajar 8 hs. diarias por 11.000 $ de salario y disfrutar de la vida en sus horas libres?

Si no tienen nada de eso y buscan la felicidad artificial en la adicción, es porque alguien les mintió en esta historia.

LA INTENCIONALIDAD O PROYECTO POLÍTICO

Si vemos las estadísticas apreciaremos que el consumo de marihuana se da mayoritariamente entre la juventud y entre todas las capas sociales.

El muchacho pobre consume para “pasarla bien”. Por un momento será feliz y se olvidará de que no tiene una casa propia, ni una moto, ni un celular de última generación, ni una TV plasma en el cuarto, ni nada de eso que la sociedad de consume le dice todos los días que es necesario tener para ser feliz.

El muchacho rico consume porque está aburrido, consume “para divertirse”, ya tiene todo eso y mucho más, pero le falto “algo” que la sociedad de consumo no le puede dar.

El proyecto político va más allá de los gobiernos serviles de turno. El proyecto se gesta en los centros de poder, en el Club que reúne a los 10 hombres más ricos del planeta. Dónde se decide la suerte del Mundo, y dónde los gobiernos serviles de turno tienen poco y nada que ver.

Al poder económico mundial y a su clase social les sirve que haya drogas (producción, tráfico y consumo). Por supuesto que droga institucionalmente controlada. Digamos que un cierto margen de droga que no ponga en riesgo al propio sistema.

La droga forma parte del sistema capitalista, es un negocio más y bastante lucrativo por cierto. Desde el punto de vista del poder, es necesario para justificar mayor represión sobre las clases sociales más pobres y para instalar bases militares en terceros países como es el caso de Colombia.

Desde el punto de vista ideológico, al Sistema Capitalista Globalizado le sirve una juventud que no piense, que no cuestione, que no se interese por otra cosa que “pasar bien el momento”. Una juventud dócil e ideológicamente controlada que no ponga en riesgo los valores establecidos; es decir una juventud alienada. De esa manera el Sistema no se vería en riesgo. Los gobiernos de derecha o de la izquierda progresista latinoamericana tampoco se verían en riesgo de ser cuestionados por la sabia nueva, por el sector social rebelde y revolucionario por naturaleza.

Ya en la década del 70, cuando en el primer mundo surgía una juventud desconforme con los valores sociales establecidos, el sistema se encargó de proporcionarles bastante droga y música. El sistema rápidamente adoptó los nuevos hábitos antisistema como ser el rock, pantalones jeans gastados, pelo largo, camisas coloridas, para convertirlos en moda y hacer un negocio multimillonario duradero hasta nuestros días. Los rebeldes rockeros y antisistema de antaño son los abuelos ricos multimillonarios de ahora. Es sistema los asimiló, los usó y los vomitó cuando ya no les servían más. Así murieron drogados reconocidos artistas de la música pop.

Entonces en Uruguay aparece el tema sobre la mesa, se dice que el autocultivo y autoconsumo de marihuana favorecería la disminución del tráfico y consumo de otras drogas llamadas “pesadas”. ¿Es un argumento sólido?

“Las drogas son como el caminar” Para empezar alcanza con dar el primer paso.

POLÍTICA Y MEGAMINERÍA I

CANTERAS DE ANCAP DE CEMENTO PORLAND (foto D. Gallego)

APORTES PARA EL DEBATE IDEOLÓGICO

Escrito por Claudio Diz - Coordinador para Jóvenes Verdes del Uruguay

Entre las personas que están a favor de la megaminería en el Uruguay encontramos algunas tendencias de opinión:


1 – LA POSTURA REDUCCIONISTA.
Simplificación excesiva de lo que es complicado.

Los afiliados a esta postura presentan argumentos tan simples que rondan la ingenuidad o la estupidez intelectual.

Muchas veces, ante la falta de argumentos valederos o con fundamentación científica, intentan confundir a la opinión pública con otros temas que nada tienen que ver con la megaminería a cielo abierto.

Por ejemplo: cuando se habla de contaminación, comparan la explotación minera con otros emprendimientos diferentes a ésta. Las plantas de fabricación de pasta de celulosa son un ejemplo.

Se sabe de antemano que son dos cosas totalmente diferentes, mientras la magaminería a cielo abierto afecta al medio ambiente de forma irreversible, las fábricas de pasta de celulosa de última generación contaminan dentro de los parámetros considerados aceptados por los organismos internacionales.

En una ocasión, el propio presidente Mujica dijo refiriéndose a los ecologistas: “decían que cuando se instalara Botnia (UPM) iban a nacer pescados de tres cabezas y no pasó nada”. 

Otros argumentos que presentan en la discusión ideológica:

"Toda la actividad humana contamina y es inevitable"

“Los automóviles, las computadoras que usamos, todo contamina; así que no hay que ver con malos ojos la explotación minera aunque también contamine”.

También dicen:

“Contaminan el CO2 que eliminamos al respirar, la orina y la materia fecal, el humo de los automóviles, etc., con ese criterio no podríamos respirar ni andar en auto.”

El razonamiento de ellos es muy muy simple: la contaminación es inevitable y por consiguiente no debemos oponernos a la megaminería aunque también contamine.

Esta corriente de opinión no distingue entre contaminación del medio ambiente irreversible y la contaminación controlada, mitigada; conjuntamente con los procesos industriales de depuración y reciclado.

Sabemos que muchos de las herramientas que usamos en el día a día tienen una cuota implícita de contaminación. Los Verdes no somos radicales fundamentalistas ni hippies. Si el mundo está como está y existe un Calentamiento Global, es por causa justamente por esos procesos productivos de contaminación irresponsable e incontrolada.

Los organismos gubernamentales encargados del control ambiental sucumben ante la presión del gran capital y de “sus favores”. Los partidos políticos que los representan en los diferentes países tienen su cuota de responsabilidad.

Los Verdes podemos rebatir fácilmente el argumento anterior:

1) El CO2 es absorbido en buena parte por la función de fotosíntesis que realizan las plantas, por eso se habla de la necesidad de preservar las áreas verdes; especialmente la región amazónica, que es el pulmón del planeta y actualmente está siendo desforestada para la cría de ganado y para las plantaciones de soja. Esto no quita que en nuestro pequeño país no podamos tomar medidas para colaborar con la creciente pérdida de áreas verdes y biodiversidad. En definitiva todo suma.

2) Los desechos biológicos merecen un tratamiento con plantas de purificación que en el Uruguay Natural no existen al momento (recién ahora hay proyectos en ese sentido). Toda ciudad que se precie de civilizada las tiene.
Aquí en la ciudad de Montevideo se resolvió el problema haciendo un caño emisario de 23,5 Km que se introduce en el mar y expulsa los excrementos de la capital al Río de la Plata. Cuando cambian las mareas, el mar nos devuelve “el regalito” (todo lo que va también vuelve). En verano, en épocas de playas, van los técnicos de la Intendencia sacan muestras del agua y miden la cantidad de coliformes fecales que contiene el agua. Si la materia fecal es poca, se le otorga el sello de “Playa acta para baños”. Así de fácil. Si la cantidad de 
coliformes fecales sobrepasa los estándares de lo que se considera “aceptable”, plantan una bandera que dice: “Playa no apta para baños”. Le advierten a la gente que no se bañe, aunque la arena también esté contaminada. Los excrementos y la orina de los perros en la arena merece un capítulo aparte. A todo eso en el Uruguay Natural se le llama “Gestión Ambiental de Playas”.

3) Los automóviles deben llevar un filtro y los nuevos modelos de automóviles usan gasolinas ECO super refinadas. En el Uruguay Natural no existe ni una cosa ni la otra y no se pueden importar este tipo de vehículos. También existen los automóviles ecológicos que no utilizan combustibles fósiles, pero de eso ni se habla. Hasta hace poco las naftas de la empresa estatal ANCAP poseían un alto índice de sustancias cancerígenas, como plomo (Pb) y azufre (S).

Como se sabe: el carbón mineral y los derivados del petróleo contienen azufre y su posterior combustión libera bióxido de azufre a la atmósfera. 

Efectos del bióxido de azufre sobre la salud:

- Puede producir efectos neurológicos.
- Puede afectar la circulación sanguínea.
- Puede provocar daños cardíacos.
- Puede producir efectos en los ojos y en la vista.
- Puede originar fallos reproductores.
- Puede causar daños en el sistema inmunológico.
- Puede provocar desórdenes estomacales y gastrointestinales.
- Puede originar daños en las funciones del hígado y los riñones.
- Puede producir defectos en la audición.
- Puede alterar el metabolismo hormonal.
- Puede causar efectos dermatológicos.
- Puede producir irritación de las vías respiratorias, bronquitis, asfixia, embolia pulmonar, asma.
- Puede provocar ronquera y presión en el pecho.
- Puede causar dolores de cabeza.
- Puede provocar irritación en la boca, la faringe y los bronquios.

Hasta ahora el Estado uruguayo a través del Ente estatal ANCAP estaba envenenando el aire que respiramos todos los uruguayos (sin distinción de partidos), hasta que la Justicia los intimó a fabricar naftas (gasolinas) refinadas con menor índice de plomo y azufre, pero que en definitiva también envenenan el aire.
En estos momentos la planta de refinería de ANCAP en la Teja se encuentra paralizada por tres meses para “trabajos de mantenimiento”, según informaron sus jerarcas a la prensa. En verdad no se trata sólo del mantenimiento, sino que se hará la conección de la primera etapa de la planta desulfurizadora que se inició en 2009 y tuvo un costo total de US$ 320 millones. En marzo de 2012 habrá otra paralización programada para culminar con los trabajos que permitirá reducir el contenido de azufre en los combustibles.

El control de emanaciones contaminantes de fábricas y automóviles se puede y se debe hacer, pero no se hace; porque “lo que no se ve, tampoco se siente”.

A eso en Uruguay se le llama “Control Ambiental de la Calidad del Aire”.

Los argumentos que esgrimen las autoridades responsables es que sale mucho dinero. Pese a todo; la IMM gasta más del 50% de su presupuesto en salarios y en aumentar la plantilla de funcionarios.

ANCAP y la DINAMA también tienen responsabilidad sobre el control de las emanaciones gaseosas que afectan la salud de los uruguayos.

Cuando aparecen las enfermedades en la población, siempre hay tiempo para atribuírselas al destino, a la mala suerte o al castigo de Dios.

4) Dicen que las computadoras, las heladeras, los aparatos de televisión contaminan. En verdad lo que contamina es el proceso de generación de electricidad a partir de combustibles fósiles que esos aparatos utilizan. Por ese motivo Los Verdes reclamamos la utilización de energías limpias (paneles solares y energía eólica) para la generación de electricidad. Y lo que contamina es el destino final de esos aparatos.

En el Uruguay Natural no existen plantas de reciclado para el destino final de esos aparatos. La tecnología existe, pero las autoridades argumentan que sale mucho dinero.

Para esta tendencia de opinión reduccionista todo pasa por los costos y beneficios materiales. La salud, las enfermedades y el daño al medio ambiente son efectos colaterales inevitables.

No es muy difícil adivinar qué tipo de personas y que tipo de empresas nacionales o extranjeras defienden esta línea de pensamiento, aunque el discurso neoliberal también hace eco entre filas progresistas o socialdemócratas.

En Uruguay, el destino final del material informático en desuso es un enorme galpón en la IMM donde se acumulan en estantes. En Estados Unidos hay empresas que se dedican a juntarlo y exportarlo a muy bajo costo para aquí y otros países pobres. Es una manera fácil y barata de deshacerse de ese montón de chatarra informática.

En los otros casos, las Intendencias poseen terrenos donde se van acumulando los objetos, contaminando el suelo y las napas de aguas subterráneas. En una tercera etapa actúan los hurgadores que reciclan la basura.

A todo ese proceso las autoridades gobernantes (blancos, colorados y frenteamplistas) les llaman: “Gestión Ambiental de Residuos” 

Los Verdes nos preguntamos: si las autoridades uruguayas no son capaces de gestionar los residuos sólidos medianamente bien, ¿qué harían con los residuos radioactivos de la planta de energía nuclear que están estudiando instalar en nuestro país?

Como se podrá apreciar, los argumentos reduccionistas a favor de la megaminería a cielo abierto son muy frágiles desde el punto de vista conceptual.